La Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI) es uno de los certámentes más solidos y antiguos de Europa. Vio la luz por primera vez un 20 de marzo de 1956 como Semana de Cine Religioso de Valladolid, directamente realacionado con la Semana Santa, tras elegir el cine como medio de transmisión de los valores morales católicos.
La calidad y exigencia ha sido seña de identidad del festival desde el comienzo, lo que provocaba una situación complicada para lograr abarcar una buena cantidad contenidos, no siembre se conseguía disponer de un buen número de películas para poder realizar el certamen con garantías, sobretodo al tratarse de una temática puramente religiosa. De este modo, se produjo el primer gran cambio en la evolución del certamen, transformánse en cuatro años, en Semana Internacional de Cine Religioso y de Valores Humanos. El nombre se adaptaba así a la nueva situación del festival, que admitia desde aquel instante películas que predominase en sus contenidos los valores humanos y comprometidos.
En 1973 se produjo el segundo gran cambio, pasando a denominarse de manera definitiva, Semana Internacional de Cine de Valladolid. Quedaba eliminado definitivamente el carácter religioso del certamen. Este hecho vino provocado por el enorme crecimiento que se estaba experimentando, aumentando notablemente el número de películas recibidas a concurso, así como el hecho de que los productores empezaban a reservar sus películas para la cita de Valladolid. Como curiosidad, el acrónimo SEMINCI, nace por la necesitad de acortar los textos a la hora de enviar telegramas.
Los carteles del Festival han sido realizados en sus inicios por diseñadores y grandes creadores. José Antonio Perelétegui fue el encargado de realizar la primera imagen anunciadora del evento, le siguieron los elaborados por Federico González, Josep Renau, Luis González Armero o Enrique Panedas, entro otros. El realizado para la 29ª edición por Manuel Sierra merece una mención especial, ya que el icónico beso que representó se ha convertido con el paso de los años en el logotipo que incluso sigue vigente a día de hoy. Además este cartel salió vencedor de una encuesta realizada por la organización que invitaba a la elección del Mejor Cartel en la historia del certamen.
Desde la 45ª edición la imagen se asocia a una obra preexistente realizada por un pintor de renombre vinculada al mundo cinematográfico: The Cinema (William Roberts, 1920), Hollywood (Thomas Hart Benton, 1937), New York Movie (Edward Hopper, 1939), Le debut du film (Miquel Barceló, 1985). También merecen una mención especial los carteles realizados por Eduardo Arroyo para la 50ª edición y el diseñador gráfico Oscar Mariné (Premio Nacional de Diseño 2010) con motivo del 60 aniversario.
Desdel el año 2008 se viene realizando un concurso de diseño para la elección del cartel publicitario de La Semana Internacional de Cine de Valladolid. En estos últimos años destaca la figura de Toni Pontí, diseñador que ha ganado el concurso en 2014, 2016 y 2017.






























































